Santo Domingo. -En medio
del dolor y el llanto fueron sepultados este lunes los restos de la capitana
Alba María Altagracia Montero Rojas, víctima 236 de la tragedia del Jet Set.
El féretro de la joven de 34 años
que luchó por su vida durante 46 días en la Unidad de Cuidados Intensivos del
hospital Ney Arias Lora, fue conducido por sus compañeros de armas del Ejército
de la República Dominicana hasta su última morada en el Cementerio municipal de
Villa Tapia, en Hermanas Mirabal.
Asimismo, le fueron rendidos los
honores de lugar, a quien tuvo una carrera militar que se extendió por 15 años
y se destacó por marcar precedente como la primera mujer del Ejército encargada
de un recinto penitenciario cuando tenía 29 años y era primer teniente del
cuerpo castrense, misión que encaró con orgullo y responsabilidad, comprometida
con un cambio de las internas.
Alba se encontraba en el Jet Set
con su esposo, el capitán Randy Montero Rodríguez Cepeda, quien también
falleció, así como su suegra Zoneida Altagracia Cepeda Hernández; su cuñado
Anneurys Alexander Viñas Rodríguez; la tía de su esposo, Licelot Elizabeth
Cepeda Hernández y una hija de esta, Génesis Lizbeth León Cepeda, quienes
también vieron la luz de su vida apagarse con el derrumbe del techo.
A la joven le sobreviven tres
niñas, quienes se quedarán al cuidado de sus abuelos maternos en la provincia
Hermanas Mirabal.
Desde su ingreso en el Ney Arias,
Alba se encontraba en un cuadro clínico reservado tras recibir múltiples
lesiones en su cuerpo a nivel de pelvis, de columna y lesión por aplastamiento
de ambos miembros superiores.
Se le realizaron transfusiones
masivas con 17 unidades de sangre y aunque presentó recuperación, hizo un
evento de sangrado pulmonar masivo y una parada cardiorrespiratoria.
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