Gaspar Hernández, Espaillat.
El presidente Luis Abinader
recorrió ayer las zonas afectadas por las inundaciones en el municipio de
Gaspar Hernández, provincia Espaillat, y dispuso indemnizaciones para familias,
comerciantes y agricultores que registraron pérdidas.
Abinader instruyó además la
intervención inmediata de todas las zonas impactadas y la construcción de obras
estructurales para prevenir nuevas tragedias, como la provocada por las
intensas lluvias que desbordaron los ríos Yásica y Joba.
Previo al recorrido, el
mandatario sostuvo una reunión de coordinación con ministros, directores y
otros funcionarios del Gobierno, con el objetivo de articular la respuesta
institucional ante los daños ocasionados por las intensas lluvias registradas
la madrugada del miércoles.
En el encuentro participaron
representantes de los ministerios de Obras Públicas y Viviendas, así como del
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el Servicio Nacional de
Salud (SNS), la Dirección de Infraestructura Escolar, los Comedores Económicos
y el Plan de Asistencia Social de la Presidencia.
Durante su visita, el jefe de
Estado explicó que en la zona se registró una pluviometría de aproximadamente
195 a 200 milímetros de lluvia en apenas cuatro horas, calificando el fenómeno
como “extraordinario”, ya que fue algo según los registros históricos, no se
había presentado en esta comunidad.
Abinader señaló que a la
situación climática se suman años de descuido en infraestructuras de
protección, como los gaviones. En ese sentido, anunció la colocación de estas
estructuras en el puente de la calle principal y en el distrito municipal de
Villa Magante, además de trabajos río arriba para mitigar futuras crecidas.
El mandatario atribuyó la
intensidad de las lluvias a los efectos del cambio climático y anunció mejoras
en el drenaje pluvial, reforestación en áreas vulnerables y la posible
declaración de zonas protegidas.
Mientras tanto, en sectores como Veragua, El Caimán, Yásica, La Jaiba y zonas céntricas -incluida la calle Del
Sol el panorama continúa. Vías cubiertas de sedimentos y viviendas anegadas
mantienen a decenas de familias sacando muebles, colchones y electrodomésticos
a las aceras, en un intento por recuperar parte de sus pertenencias.
La indignación ha ido en aumento.
Aunque la zona fue declarada en emergencia por el Indrhi, residentes aseguran
que la ayuda no ha sido suficiente ni oportuna. Ante la visita del presidente,
los comunitarios reiteraron su llamado urgente para que se dispongan acciones
inmediatas, incluyendo el envío de maquinaria pesada, personal de limpieza y
asistencia humanitaria directa.
El presidente Abinader informó
que espera contar este miércoles con la cuantificación exacta de los daños y
los montos requeridos para la reconstrucción e indemnización.
“Los Comedores Económicos también
están ayudando constantemente para que no haya ninguna situación con el tema de
alimentación y de los enseres de los afectados. Tenemos que determinar cuáles
deben mudarse y cambiar de vivienda”, indicó.
Tras concluir el encuentro, el gobernante
supervisó el puente, la Cueva de los Leones y demás zonas impactadas por la
crecida del afluente.

0 Commentarios:
Publicar un comentario