Santo Domingo, RD.
El expresidente Fernández, en el momento en que juramenta a nuevos miembros de su partido.
El expresidente Leonel Fernández
calificó como un “desatino” el reciente informe de la Comisión Interamericana
de los Derechos Humanos (CIDH) sobre las políticas migratorias dominicanas,
denunciando que el organismo intenta presionar al país para vulnerar su
soberanía constitucional en materia de nacionalidad.
Mientras tanto, seguido de la
posición de Fernández, y a la par de estas críticas internacionales, el
gobierno ha fijado la posición del Estado frente al colapso institucional en
Puerto Príncipe
Durante una jornada de
juramentación de nuevos miembros de la Fuerza del Pueblo en la provincia de
Santiago, el doctor Leonel Fernández aseguró que la CIDH ha mantenido
históricamente una visión distorsionada sobre la realidad dominicana.
La defensa de Fernández se suma
así a un consenso nacional que prioriza la seguridad nacional y la
modernización del campo (mecanización), frente a una comunidad internacional
que, según el líder político, sigue sin entender la complejidad de la crisis en
la isla.
“En múltiples ocasiones hemos
respondido a esos desatinos. En un momento hasta nos querían presionar para que
modificáramos la Constitución y no pudiéramos establecer el concepto de
nacionalidad conforme a los criterios soberanos a los que la República
Dominicana tiene derecho”, afirmó el exmandatario a LISTÍN DIARIO.
Para Fernández, el rechazo a las
políticas migratorias actuales por parte de la Comisión no es una novedad, sino
una constante que ignora el derecho del Estado a regular su territorio.
El detonante de estas
declaraciones es un comunicado de la CIDH, emitido este febrero de 2026, donde
el organismo eleva su “preocupación” por lo que considera prácticas
discriminatorias y perfiles raciales en las deportaciones masivas.
Por su parte, la República
Dominicana exhortó a Haití a preservar la cohesión institucional y a mantener
el respaldo al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, quien asume el mando
tras la finalización del mandato legal del Consejo Presidencial de Transición
(CPT).
El CPT entregó el poder al primer
ministro Fils-Aimé sin haber logrado celebrar los comicios presidenciales ni
frenar la violencia de las bandas criminales durante sus casi dos años de
gestión.
El CTP tenía como misión celebrar
elecciones para que el pueblo haitiano eligiera a un presidente
democráticamente. Sin embargo, ante la falta de comicios y el tenso clima de
inseguridad, el país ha quedado atrapado en una especie de agujero negro
institucional.
“El Gobierno dominicano, ante la
coyuntura política que atraviesa Haití, exhorta al liderazgo político haitiano
a preservar la cohesión institucional y a mantener el respaldo al gobierno
encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé a partir de este 7 de
febrero”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) mediante un
comunicado.
Los puntos críticos señalados por
la CIDH incluyen la exigencia de documentación (identificación, carta de
trabajo y prueba domiciliaria) en el Servicio Nacional de Salud (SNS) para
migrantes y denuncias sobre centros de retención con condiciones supuestamente
incompatibles con la dignidad humana.
El organismo alega que las
tensiones históricas y el pasado colonial influyen en la persecución de
personas haitianas y dominicanos de ascendencia haitiana.

0 Commentarios:
Publicar un comentario